¿CUÁNDO ACUDIR A TERAPIA DE PAREJA?

SEÑALES QUE NO CONVIENE IGNORAR.

Cuando pensamos en terapia de pareja, normalmente la primera sensación es imaginarse una ruptura.

La realidad es muy distinta.

¿Crees que para pedir ayuda necesitas esperar a que el malestar y el desgaste sea insostenible?

Como ocurre con cualquier problema de salud física, cuanto antes atendemos aquello que preocupa, más información y herramientas tenemos para prevenir que el problema siga creciendo.

Algunas señales que pueden indicar que es un buen momento para acudir a terapia son:

  • La comunicación no es efectiva. Solamente hay silencios, malentendidos y reproches.
  • Os cuesta encontrar tiempo para pasarlo juntos (y a veces disfrutarlo).
  • Discutís una y otra vez por lo mismo, nunca llegáis a una solución.
  • Sentís que cada vez estáis más alejados emocionalmente.
  • La rutina ha invadido vuestra vida y no sabéis cómo salir de ese bucle.
  • Ha ocurrido un cambio importante (infidelidad, problemas familiares, cambio laboral, la llegada de un bebé)
  • Os sentís cómodos, habláis mucho, pero no conseguís sentiros comprendidos.

No todas las dificultades conllevan al fracaso de la relación. A veces, solamente indican que las estrategias que estáis usando han dejado de funcionar y necesitáis aprender otras nuevas.

¿Por qué no esperar?

Acudir a terapia no significa que la relación haya fracasado. Significa que ambos estáis dispuestos a entender que está ocurriendo y aprender nuevas formas de comunicaros, cuidar de vosotros y de vuestro vínculo de pareja. Recurrir al típico pensamiento de «ya se pasará» o «ya volveremos a estar como antes» solamente hará que aparezcan sentimientos de frustración, fracaso, enfado y cada vez estéis más desconectados.

Cada pareja tiene unas necesidades diferentes. En algunos casos la terapia ayuda a desbloquear un conflicto concreto, mientras que en otros casos puede ayudar a sacar conflictos muy enraizados y que nunca habéis podido ponerle voz.

Pedir ayuda no es el último recurso, puede ser la mejor forma de cuidar una relación antes de que el malestar ocupe todo el espacio en vuestra pareja.

Empieza ya a construir una relación más sana.